Empieza por definir la actividad real
No es lo mismo transportar mercancías propias que prestar transporte público para terceros; tampoco lo es operar solo en España o realizar transporte internacional. La actividad, la masa y configuración de los vehículos y el ámbito previsto determinan qué debe comprobarse antes de tramitar.
Anota desde el principio quién contratará el servicio, qué vehículos se emplearán, dónde se organizará la actividad y si ya existe una empresa o autorización. Con esos datos se puede evitar tramitar sobre una premisa equivocada.
